La mayor de todas, la intervención de Zucchero, quien calienta
motores para su megaconcierto del próximo sábado en la Escuela de
Arte de Cubanacán. Y luego estuvo el arte del tenor Dario Balzanelli
para hilvanar expresiones diversas con sus invitados cubanos David
Blanco, Laritza Bacallao, Pedrito Calvo, Laura Ulloa y Yanna y el
toque jazzístico distintivo que provino de la unión de Mónixca
Marziota y el trompetista Yazek manzano, antecedidos por el supremo
metodismo del saxofonista César López.
La entrega se redondeó con los aportes de Elizabeth de Gracia,
Mariblanca Armenteros, Adrián Berazaín y la compañía Habana Compás
Dance.