SANTIAGO DE
CHILE, 15 de agosto.— El alcalde de Santiago de Chile, Pablo
Zalaquett, afirmó que no descarta la posibilidad de dejar sin becas
y caducar las matrículas a aquellos alumnos que participen en tomas
de establecimientos educacionales.
"Los estudiantes que lideran las ocupaciones, que en realidad no
quieren estudiar y solo inventan excusas para no hacerlo, no pueden
disponer de fondos públicos", dijo Zalaquett.
La medida de la supresión de becas fue bien vista por el ministro
Beyer, quien afirmó que "parece sensato que un alcalde, que tiene
recursos limitados, quiera usar esos recursos en los alumnos
comprometidos con la educación, sobre todo porque estos alumnos
están forzando una situación difícil".
La postura de Zalaquett fue criticada por diferentes actores
sociales y políticos.
"La beca no es de la alcaldía. La alcaldía lo que hace es
utilizar los medios del Estado, del municipio, que es la plata de
todos los chilenos, para otorgar un programa de becas", señaló
Claudio Arriagada, vicepresidente de la Asociación Chilena de
Municipalidades.
Un vocero de los estudiantes, Mauricio Maturana, dijo que la
medida anunciada por Zalaquett "reafirma el modelo educativo que
implantó Pinochet", que "genera pobreza y crea desigualdad".
"Las manifestaciones estudiantiles y las ocupaciones de las
escuelas son necesarias, ya que las autoridades no han querido tener
en cuenta las reclamaciones de los estudiantes", aseguró.