El
secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, demandó hoy el
cese inmediato de las hostilidades entre Sudán y Sudán del Sur y el
retiro de sus tropas del territorio del otro.
El dirigente expresó su alarma ante la escalada de los
enfrentamientos entre ambos Estados sudaneses y llamó a los dos
gobiernos a evitar un eventual derramamiento de sangre.
En un comunicado del vocero oficial de la ONU, el titular de la
organización mundial propuso una reunión entre los presidentes
sudanés, Omar al-Bashir, y sursudanés, Salva Kiir, para relajar las
tensiones y resolver los problemas a través del diálogo pacífico.
Asimismo, exigió el respeto a la integridad de cada país y
garantías de que ninguno de los dos permitirá el uso de su
territorio para apoyar a grupos rebeldes.
Ban Ki-moon manifestó a Al-Bashir y a Kiir la disposición de la
ONU para colaborar con ambas partes para el mantenimiento de la paz
y la estabilidad en Sudán y Sudán del Sur.
Este miércoles, el responsable de Naciones Unidas habló por
teléfono con el mandatario sursudanés y se reunió con el
representante permanente de Sudán en la ONU, Daffa-Alla Elhag.
También analizó el tema con la secretaria norteamericana de
Estado, Hillary Clinton, y el primer ministro de Etiopía, Meles
Zenawi, según se informó.
La crisis intersudanesa fue debatida esta mañana por el Consejo
de Seguridad, el cual expresó su alarma ante la creciente tensión y
rechazó las violaciones mutuas de la soberanía e integridad
territorial.
Según explicó la actual presidenta de ese órgano, la embajadora
de Estados Unidos, Susan Rice, los acontecimientos son serios en la
frontera entre ambos Estados.
La diplomática convocó a Jartum y Juba a cesar los bombardeos
aéreos, a retirar de inmediato las fuerzas a sus respectivos
territorios y a retornar a la mesa de negociaciones, informó PL.