RAMALAH. — El alcalde de la ciudad cisjordana de Belén, Víctor
Batarseh, demandó hoy al gobierno de Israel permitir la llegada de
cientos de extranjeros solidarios con el pueblo palestino,
convocados por la campaña Bienvenidos a Palestina.
Batarseh urgió al gobierno sionista de Benjamín Netanyahu no
humillar a los cientos de turistas y activistas internacionales, en
su mayoría europeos, que tienen previsto visitar los territorios
ocupados del 15 al 21 de abril próximos.
En rueda de prensa en la ciudad bíblica de Belén, el funcionario
explicó que los foráneos permanecerían casi una semana en la Ribera
Occidental en respuesta a una invitación de unas 25 organizaciones
palestinas para denunciar el aislamiento que impone Tel Aviv.
Demandamos que nuestros amigos internacionales tengan acceso a
Belén es nuestro derecho dar la bienvenida a nuestros visitantes,
señaló en respuesta a la amenaza del gobierno del primer ministro
Netanyahu de bloquear la iniciativa Bienvenidos a Palestina 2012.
El ministro de Seguridad Pública de Israel, Yitzhak Aharonovitch,
afirmó ayer que los extranjeros que lleguen al aeropuerto Ben Gurion,
en las inmediaciones de Tel Aviv, serán identificados, sacados de
los aviones y se les vetará la entrada.
Además, Aharonovitch amenazó con conducirlos a centros de
detención hasta que sean deportados por vía aérea hacia sus países
de origen, mientras el portavoz de la policía israelí, Michael
Rosenfeld, afirmó hoy que los agentes y fuerzas especiales están en
alerta.
Las autoridades están preparándose para el arribo de visitantes e
implementando medidas dentro y fuera del aeropuerto, aseveró
Ronsenfeld sin abundar más detalles que la coordinación anticipada
con aerolíneas extranjeras para tratar de que impidan el abordaje de
esas personas.
El programa previsto para los activistas empezará el próximo
domingo e incluye trabajo voluntario para ayudar a construir una
escuela en Belén, además de un día de recorridos por Hebrón, el
Valle del Río Jordán, Ramalah y la ciudad santa de Jerusalén,
también ocupada.
Debido al control que ejercen las autoridades ocupantes
israelíes, toda persona que desee llegar a Cisjordania debe primero
pasar por los controles fronterizos sionistas.