El
aspirante presidencial Rick Santorum abandonó hoy oficialmente la
carrera por la nominación republicana con lo cual parece más cercana
la confirmación de Mitt Romney como candidato de la fuerza
conservadora a las elecciones de noviembre.
La carrera terminó para mí, aseguró el exsenador de Pennsilvania
ante cientos de seguidores en un mitin celebrado en Gettysburg,
localidad al sur del nororiental estado.
Al hacer su anuncio este martes, Santorum no fue explícito sobre
si apoyaría a Romney, aunque se comprometió a luchar para derrotar
al presidente Barack Obama y ayudar a los republicanos a ganar la
mayoría parlamentaria en el Senado durante los próximos comicios,
reportó la televisora CBS News.
Durante las últimas semanas, crecieron las voces dentro del
llamado partido del elefante dirigidas a que Santorum, que marchaba
segundo, y el resto de los contendientes abandonaran la competición,
a fin de concentrar los esfuerzos en un único candidato, el puntero
Romney.
Como parte de las primeras reacciones, Romney emitió un
comunicado donde calificó a Santorum de "competidor capaz y digno".
Ha demostrado ser una voz importante en nuestro partido y en el
país, indicó.
Ambos reconocemos que lo más importante es dejar atrás los
fracasos de los últimos tres años de la actual administración y
conducir a Estados Unidos en el camino hacia la prosperidad, aseguró
el exgobernador de Massachussets.
Con el abandono de la puja republicana, Romney parece tener
allanado el camino para convertirse oficialmente en el rival de
Obama dentro de apenas siete meses.
Los otros contendientes republicanos, el exlíder de la Cámara de
Representantes Newt Gingrich y el legislador de Texas Ron Paul,
carecen de posibilidades reales de obtener el triunfo, pues marchan
muy por detrás del exgobernador en cuanto al conteo de delegados.
Gingrich acumula 140 delegados, por 67 Paul, lo cual contrasta
con los 656 de Romney, de acuerdo con el conteo del sitio digital
Real Clear Politics.
Tal panorama hace vaticinar a muchos analistas que en los
próximos días los dos aspirantes más rezagados podrían rescindir su
permanencia en la competición, con lo cual el candidato de fe
mormona quedaría como único finalista.
Según varios sondeos, el exgobernador de Massachussets debe
imponerse en las primarias del 24 de abril en Pennsilvania,
Connecticut, Delaware, Rhode Island y Nueva York y con ello, ampliar
aún más su paso de avanzada, informó