GINEBRA. — Cuba denunció el doble rasero y la hipocresía de los
países occidentales en el combate al racismo, la discriminación
racial, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia.
Mientras estos problemas se acentúan, Estados Unidos y la Unión
Europea (UE) trataron de obstaculizar los trabajos del Comité Ad Hoc
sobre Elaboración de Normas Complementarias, órgano subsidiario del
Consejo de Derechos Humanos, advirtió el representante cubano Juan
Antonio Quintanilla.
Al intervenir en el inicio de la cuarta reunión de ese comité,
precisó Quintanilla que tanto Washington como la UE intentaron
impedir la adopción del programa de trabajo, llegando incluso a
amenazar con bloquear la sesión.
"No es verdadero el supuesto compromiso de estos países en la
lucha contra el flagelo de la discriminación. Por el contrario, en
los países desarrollados aumentan los partidos políticos y las
asociaciones con un marcado carácter antiinmigrante, xenófobo y
racista", advirtió.
El representante cubano señaló que en la actualidad surgen nuevas
y sofisticadas formas de discriminación, sin que en muchos casos se
vea una voluntad política para eliminarlas.
En el norte industrializado -dijo- prefieren mantener el estatus
quo en virtud del cual se acentúan los ataques contra inmigrantes,
el tratamiento humillante a minorías como los gitanos y las leyes
antiterroristas basadas en estereotipos racistas y xenófobos.
Debido a la oposición de estos países, el Comité Ad Hoc se ha
visto imposibilitado de avanzar en la elaboración de normas
complementarias a los instrumentos internacionales existentes en
materia de derechos humanos.
La cuarta sesión de ese órgano se extenderá hasta el 20 de abril
en la sede de la Organización de Naciones Unidas en Ginebra.