Irracionalidad, barbarismo, son los calificativos que los grandes
medios del imperio le han acuñado a los seres que habitan ese
continente. La idea: los africanos no pueden crear nada, carecen de
cultura, se matan entre ellos. Tal postulado "justifica" el cuento
imperial sobre el polizón que "cuida" esas tierras.
Las penurias africanas no son autóctonas, fueron creadas para
explotar un vasto territorio de incalculables riquezas minerales,
agua, tierras... pero de eso ni media palabra en la historia que le
han hecho creer al mundo.
En el libro África Codiciada, el desafío pendiente, Carlos
Tablada, Roberto Smith y François Houtart, luego de un largo estudio
para identificar la verdadera causa de su detrimento, llegan a una
conclusión fuera del campo de acción imperial: cómo la inserción de
esa región en el sistema global capitalista fue la primera causa de
su pobreza.
La integración al sistema global de África se dio al comienzo del
capitalismo, cuando estaba incipiente aún y se extendía de Europa
hacia otros continentes. ¿Qué necesitaban para llevar a cabo su
producción? Ahí entra la primera fase, la trata de esclavos
procedente de África. Entonces, llega la "integración" al sistema
global de una manera destructiva, valorando que entre 15 y 20
millones de habitantes abandonaron el continente, ya sea por tráfico
o muerte, en el caso de las guerras internas por impedir la captura.
También hay expertos que afirman que muchos huyeron hacia otras
regiones más intrincadas ayudando así a la despoblación de los
países más poblados, como el Congo.
La segunda llegó durante el periodo de 1880, la colonización de
la región. El disfraz de la implantación de una colonia por el
bienestar del pueblo escondía tras una cortina el verdadero
propósito del pisotón capitalista sobre el área. Ayer fue
colonización por medio de la fuerza, hoy es "intervención
humanitaria".
La muestra más reciente de esta ambición es AFRICOM, ente
belicista al servicio del gobierno estadounidense, relacionado con
al menos 53 operaciones militares en el continente. Según el
profesor universitario angolano Belarmino Van Dunem: "La totalidad
de los Estados africanos considera el establecimiento del AFRICOM
como una estrategia encubierta para proseguir con la agenda
americana de la Guerra contra el Terror, así como una forma de
asegurarse el acceso a los recursos naturales del continente".
Mientras que África se convertía en el traspatio de los países
capitalistas, sirviendo de fuente de recursos a los más
desarrollados, los conflictos internos ayudaban a su
autodestrucción. El continente se convertía en una tarta y todos
querían su tajada. ¿Y qué ganaban los africanos? Un título más como
región subdesarrollada en su historial de "pobre desenvolvimiento"
económico y social.
Lo cierto es que los países del África subsahariana se
convirtieron en parte del tercer mundo precisamente por su temprana
"integración" al sistema capitalista global, únicamente como fuentes
de tierras, recursos, y mano de obra barata para beneficio de
Occidente.