A sus 19 años resultaba difícil disimular el sano orgullo de
sentirse parte de uno de los principales centros de este municipio
santiaguero, después de cuatro años de formación en el Politécnico
Industrial Andrés Valdés Fuentes, junto a más de 90 condiscípulos de
este territorio, Guantánamo, Granma y Holguín.
Es cierto que en mi familia no existe tradición ferroviaria, pero
sí en San Luis, lo cual bastó para que desde niño me atrajera esta
actividad. Ahora, tras conocerla, me fascina, confiesa.
"Específicamente aquí —añade—, constituye un honor participar en
la reparación general de coches de pasajeros, que contribuirán a
aliviar la transportación del pueblo, tarea en la cual la dirección
me ha dado la oportunidad de brindar un modesto aporte. Por ahora,
me dedico al arreglo de ventanillas".
Según Ismael Palomo, el jefe de la brigada de carpintería, y guía
de Yendri durante el adiestramiento, el período iniciado con las
ventanillas continuará con la reparación de pailería, luego en el
sistema de rodaje, tornería y demás sesiones, hasta rotar por todo
el taller antes de la ubicación definitiva.
"Además de la buena preparación recibida en el politécnico
—refiere Palomo—, lo principal es el interés por ampliar los
conocimientos, la disciplina, el respeto al colectivo y la
disposición de trabajar en cualquier puesto asignado que hasta el
momento han caracterizado a este joven".
"De otra forma no podría responder —precisa Yendri—, porque me
han acogido desde el primer instante como si llevara mucho tiempo en
esta familia, y por demás, sé que para consolidar lo aprendido en la
escuela tengo que observar, esclarecer cualquier duda y aprender de
todo con mis experimentados compañeros".
El joven técnico ya recibió los medios de protección, ropa y
botas de trabajo, y devengará un salario básico que se incrementará
con la estimulación establecida para todo el colectivo.
"En sentido general este es uno de los talleres ferroviarios más
integrales del país, refiere. Mis padres están tan contentos como yo
de que pertenezca a él, y creo que otros jóvenes están interesados
en venir, pues mis amigos del barrio me han preguntado mucho y
reconocen que esta es una gran oportunidad.
"Por eso, enfatiza, confío en no defraudar a nadie, y mucho menos
a la Revolución, por la posibilidad que me ha brindado, de ser útil
a la sociedad, de poder seguir superándome y llegar a ser como mis
compañeros, quienes hacen maravillas para sacar como nuevos los
coches de pasajeros que tanto espera nuestro pueblo".