Yendri: El ferroviario más joven de San Luis

Eduardo Palomares Calderón

Aún cuando durante los estudios de Técnico de Nivel Medio en Mantenimiento y Reparación de Transporte Automotor, soñó varias veces con este día, Yendri Suárez Álvarez jamás imaginó la emoción que sentiría, al ser presentado en el matutino de los Talleres Ferroviarios y de Producciones Mecánicas, de San Luis.

 Foto del autorConstituye un honor participar en la reparación de coches de pasajeros, dice yendri.

A sus 19 años resultaba difícil disimular el sano orgullo de sentirse parte de uno de los principales centros de este municipio santiaguero, después de cuatro años de formación en el Politécnico Industrial Andrés Valdés Fuentes, junto a más de 90 condiscípulos de este territorio, Guantánamo, Granma y Holguín.

Es cierto que en mi familia no existe tradición ferroviaria, pero sí en San Luis, lo cual bastó para que desde niño me atrajera esta actividad. Ahora, tras conocerla, me fascina, confiesa.

"Específicamente aquí —añade—, constituye un honor participar en la reparación general de coches de pasajeros, que contribuirán a aliviar la transportación del pueblo, tarea en la cual la dirección me ha dado la oportunidad de brindar un modesto aporte. Por ahora, me dedico al arreglo de ventanillas".

Según Ismael Palomo, el jefe de la brigada de carpintería, y guía de Yendri durante el adiestramiento, el período iniciado con las ventanillas continuará con la reparación de pailería, luego en el sistema de rodaje, tornería y demás sesiones, hasta rotar por todo el taller antes de la ubicación definitiva.

"Además de la buena preparación recibida en el politécnico —refiere Palomo—, lo principal es el interés por ampliar los conocimientos, la disciplina, el respeto al colectivo y la disposición de trabajar en cualquier puesto asignado que hasta el momento han caracterizado a este joven".

"De otra forma no podría responder —precisa Yendri—, porque me han acogido desde el primer instante como si llevara mucho tiempo en esta familia, y por demás, sé que para consolidar lo aprendido en la escuela tengo que observar, esclarecer cualquier duda y aprender de todo con mis experimentados compañeros".

El joven técnico ya recibió los medios de protección, ropa y botas de trabajo, y devengará un salario básico que se incrementará con la estimulación establecida para todo el colectivo.

"En sentido general este es uno de los talleres ferroviarios más integrales del país, refiere. Mis padres están tan contentos como yo de que pertenezca a él, y creo que otros jóvenes están interesados en venir, pues mis amigos del barrio me han preguntado mucho y reconocen que esta es una gran oportunidad.

"Por eso, enfatiza, confío en no defraudar a nadie, y mucho menos a la Revolución, por la posibilidad que me ha brindado, de ser útil a la sociedad, de poder seguir superándome y llegar a ser como mis compañeros, quienes hacen maravillas para sacar como nuevos los coches de pasajeros que tanto espera nuestro pueblo".

 

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