KABUL, 1 de enero (PL). — La Fuerza Internacional de Asistencia a
la Seguridad (ISAF) de la OTAN en Afganistán registró su primera
baja en 2011, en una localidad sureña de esta nación centroasiática.
Según un comunicado emitido por la cúpula de las tropas
ocupantes, un soldado extranjero murió tras la explosión de una
bomba casera.
Como es habitual, la ISAF no reveló la identidad ni nacionalidad
del militar muerto, una decisión que deja en manos de las
autoridades del país de donde es oriunda la víctima.
Las tropas de la OTAN desplegadas en suelo afgano vivieron en
2010 su peor año desde el inicio de la ocupación, a finales de 2001,
al perder 711 uniformados, a un promedio de casi dos por día.
En esos nueve años, cerca de dos mil 300 militares extranjeros
cayeron en Afganistán, de los cuales más de la mitad eran
estadounidenses.
Encabezado por uniformados norteamericanos, el destacamento de la
ISAF en este país lo integran unos 140 mil efectivos.