La correcta forma de medir la pobreza en países como Ecuador es
mediante el índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), que
refleja avances importantes en el nivel de vida, afirmó el
presidente Rafael Correa.
"Yo puedo ganar lo mismo, pero si ya no tengo que pagar por el
colegio, los uniformes son gratuitos y la medicina es gratuita, no
aumentó mi ingreso, tal vez sigo siendo pobre por ingreso, pero ya
no por necesidades básicas insatisfechas", ejemplificó el
Mandatario.
Durante la trasmisión este sábado de su primera rendición de
cuentas a la población, Correa explicó que el 2005 la pobreza por
NBI era del 46 por ciento y hoy ese indicador se ha reducido hasta
menos del 40 por ciento.
En sectores como el rural, enfatizó, la reducción es realmente
importante, del 82 por ciento al 72 por ciento, y dijo que se trata
de 10 puntos porcentuales que son logros consistentes.
De igual forma, subrayó, la extrema pobreza en Ecuador ha bajado
del 21 al 16 por ciento, es decir, cinco puntos porcentuales, y su
tendencia es a seguir decreciendo.
Mencionó que la pobreza en el sector urbano ha bajado también en
alrededor de tres puntos porcentuales.
En cuanto al costo de la canasta básica frente al ingreso
familiar (considerando 1,6 trabajadores por familia), la brecha
entre ambos al inicio del actual Gobierno era de 150 dólares, hoy
esa brecha se ha reducido a 92 dólares.
Así, enfatizó, la cobertura de la canasta básica es ahora de 83
por ciento, frente al 68 por ciento establecido en 2007. Recordó que
actualmente existe un 53,5 por ciento de ocupados plenos afiliados a
la Seguridad Social y calificó de una tarea grande afiliar al resto.
Destacó que hay un cambio de actitud en los ecuatorianos "y eso
es bueno, hay más esperanza y más optimismo", al reiterar el
compromiso de la Revolución Ciudadana de continuar elevando el nivel
de vida de las mayorías empobrecidas.