SIDNEY, 31 de diciembre. — Unas 200 000 personas quedaron aisladas
en Australia como consecuencia de las lluvias torrenciales de las
últimas semanas que anegaron una superficie equivalente a la suma de
los territorios de Francia y Alemania, según Reuters.
El temporal azotó con especial virulencia el estado de Queensland,
ubicado en el este del país, donde 22 ciudades permanecen cubiertas
por las aguas. "Todavía falta un tiempo largo para que cese este
desastre", dijo la jefa del estado de Queensland, Anna Bligh, quien
aludió a las consecuencias económicas de estas inundaciones,
recordando que las principales minas de carbón y el mayor puerto de
este estado han tenido que suspender sus actividades temporalmente.
En el estado de Nueva Gales del Sur, el desbordamiento de varios
ríos provocó importantes daños en los cultivos de trigo. Los
agricultores locales calculan que aproximadamente la mitad de la
cosecha nacional —unos 10 millones de toneladas— se ha perdido,
propiciando así una subida de los precios en torno al 45%.