En
poco menos de un año el Palacio de la Rumba se ha convertido en una
plaza de obligatoria referencia en la promoción de uno de los
complejos sonoros de mayor jerarquía en la construcción de la
identidad cultural cubana.
Enclavado en el corazón del barrio capitalino de Cayo Hueso,
acaba de corroborarlo con la realización de El rumbón de fin de
año, jornada coordinada por el productor Guillermo Amores,
vibrante demostración de cuánto aportan los rumberos a la alegría de
nuestro pueblo. La oportunidad fue propicia para recordar la obra de
numerosos creadores e intérpretes nacidos en el barrio y portadores
de un legado que se mantiene vivo en las nuevas generaciones.
Entre los participantes del espectáculo estuvieron Clave y
Guaguancó, El Solar de los 6, Aguiri Yo, Los Ibellis, Addaché de
Matanzas, Vocal Baobab, Ensila Mundo, Timbalaye, Glorias de la
Rumba, Gregorio Hernández (El Goyo), Juan de Dios Ramos, Luis Chacón
(Aspirina) y Pedro Fariñas. Como invitado especial intervino Tío
Molina.