Detengamos el delito de extorsión es el nombre de una nueva
campaña lanzada por el gobierno de Guatemala contra ese flagelo, el
cual cobra un alto precio de víctimas entre la población, reporta
Prensa Latina.
Su objetivo es promover una cultura de denuncia, pues las
presiones de la delincuencia, so pena de muerte, hacen a los
afectados callar y ello contribuye a no ponerle coto.
La viceministra de Gobernación para el Apoyo Comunitario, Lorena
Guerra, aseguró que quieren motivar a los guatemaltecos a decir alto
y confirmar el compromiso ciudadano en aras de su integridad física
y vivir con mayor tranquilidad.
Durante 2010 la Policía Nacional Civil ha desarticulado 27 bandas
de extorsionistas y capturado a 110 delincuentes ligados a este
delito, según Guerra.
A ello se suma la desintegración de cinco grupos de sicarios,
dedicados a ejecutar sentencias letales contra quienes se resisten a
pagar el tributo exigido por las pandillas.
Un equipo científico para atender a las víctimas que hagan las
denuncias coordina el Ministerio de Gobernación y así fortalecer el
análisis e investigación y lograr condenas severas a los
responsables de ese crimen, dijo el vicepresidente Rafael Espada.
El vicemandatario de Guatemala enfatizó en que ese esfuerzo será
más efectivo en tanto cuente con mayor apoyo de la población.
Datos oficiales cifran en 30 por ciento la cantidad de
guatemaltecos víctimas de extorsiones, una actividad con la cual los
delincuentes dedicados a ella reciben beneficios equivalentes a casi
nueve millones de dólares cada año.
Aunque cualquier ciudadano de este país puede estar sujeto a esas
acciones, el segmento más golpeado es el del transporte de pasajeros
pues cada vez son más los empresarios, conductores y ayudantes de
ómnibus los asesinados o heridos por negar el pago.
En el transcurso de este año fueron recibidas tres mil 601
denuncias por extorsión, de las cuales casi dos mil 390 corresponden
al departamento de Guatemala, donde se asienta esta capital, pero el
número de hechos de ese tipo es considerado mucho mayor.