El Vaticano criticó al gobierno de Francia por la repatriación
hacia sus países de origen de cientos de gitanos que residen en esa
nación europea de forma irregular, reporta Prensa Latina.
Según el secretario del Pontificio Consejo para los Migrantes y
los Intinerantes, cardenal Agostino Marchetto, el gobierno francés
ha olvidado que la Unión Europea (UE) prohíbe las expulsiones
colectivas.
Marchetto recordó que, de acuerdo con lo estipulado por la UE,
"si no hay un grave peligro para la seguridad, no puede haber
expulsión" y acotó que en ese caso nunca deberá ser de forma
colectiva.
El religioso fustigó la decisión del gobierno de Nicolas Sarkozy
de repatriar a unos 700 miembros de esa etnia radicados ilegalmente
en territorio francés cuyos campamentos fueron desalojados en las
últimas semanas.
Advirtió que la cuestión de los gitanos es grave para Europa,
porque se trata del grupo minoritario más numeroso del continente,
integrado por alrededor de 12 millones de personas, cinco millones
ellas niños.
Pese a las crecientes críticas, las autoridades de ese país
iniciaron la víspera el retorno forzoso de un grupo de 86 gitanos
con rumbo a Rumanía y Bulgaria y este viernes trasladó a otros 130.
Como parte de la repatriación, criticada por la ONU, los miembros
de esa etnia recibirán del gobierno, además del boleto de avión, 300
euros por adulto y 100 euros adicionales por niño.
Fuentes gubernamentales aseguran que los gitanos abandonan el
territorio francés de forma voluntaria, pero la opinión pública
rechaza la medida por considerarla racista y xenófoba.