PARÍS,
19 de agosto.— Francia inició hoy la expulsión de unos 700 gitanos a
sus países de procedencia, Rumania y Bulgaria, medida a la que se
oponen partidos de la oposición, Naciones Unidas y ONG, que
denuncian "racismo" y "xenofobia", reportó ANSA.
Los primeros 70 gitanos rumanos deportados por Francia llegaron
este jueves a Bucarest, la capital rumana, según EFE, a bordo de dos
vuelos comerciales procedentes de París y Lyon.
Otro vuelo está previsto para mañana, "con un centenar de
personas", y un tercero el 26 de agosto, desde el aeropuerto
parisino de Charles de Gaulle-Roissy.
En tres semanas, unos cincuenta campos donde se alojan los
gitanos fueron desmantelados por la policía.
La oposición y diversas ONG denunciaron un clima de racismo y de
xenofobia en relación con la población de gitanos rumanos
transformada en "chivo expiatorio" por el Ejecutivo galo.