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Un soldado de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF)
desplegada en Afganistán murió en un ataque con bomba atribuido a
los insurgentes islámicos, informaron hoy fuentes militares de ese
cuerpo armado comandado por la OTAN.
De acuerdo con un comunicado de prensa distribuido por la ISAF en
esta capital, el ataque tuvo lugar la víspera en el sur del país.
El texto no ofrece detalles sobre la nacionalidad del soldado,
cuya muerte eleva a 436 el número de militares extranjeros
fallecidos en Afganistán en lo que va de año, según el conteo que
aparece en el sitio electrónico independiente www.icasualties.org.
Del total de bajas, 282 corresponden a Estados Unidos, que lidera
las tropas que ocupan Afganistán desde la invasión de 2001.
La nota de prensa de la ISAF destaca, sin embargo, un bombardeo
perpetrado este jueves por aviones de la OTAN contra presuntas
posiciones de los talibán en las afueras de esta capital, con saldo
de al menos dos docenas de rebeldes muertos.
El parte militar se refiere además a la muerte del jefe de la
Policía afgana del distrito de Daman y de otras cuatro personas, en
un atentado suicida realizado la víspera por supuestos insurgentes
en esa región del sur del país.
El ataque fue confirmado por el coronel de la Fuerza Aérea
estadounidense James Dawkins, quien dijo a la prensa que un coche
bomba estalló junto al vehículo que transportaba al jefe policial
hacia la ciudad de Kandahar.