La vinculación de Dora Alonso con los invidentes se puso de
manifiesto durante una actividad de la Asociación Nacional del
Ciego, por el centenario del natalicio de la escritora, el próximo
22 de diciembre, reporta la AIN.
Irma Massó, bibliotecaria discapacitada visual en la escuela para
niños ciegos Varona Suárez, en la década de los 50, rememoró las
visitas de Alonso a ese centro y el estímulo que significaba para
ella verlos incorporados al estudio y el trabajo.
José Miguel Ramos, director de la revista Faro en sistema
Braille, recuerda las colaboraciones frecuentes con ese órgano y su
disposición siempre a cooperar con él.
En la actividad, fueron leídos fragmentos de la narradora cubana,
parte de cuya obra fue transcripta al método de puntos en relieve,
tales como el Cochero azul, Aventuras de Guille y Tierra inerme.
También fue recordada una novela radial suya con un protagonista
invidente, titulada entre Monte y cielo.