Venezuela potencia la creación de arrecifes artificiales en sus
costas para sustituir las formaciones dañadas por la pesca extensiva
de arrastre.
Según el ministerio de Medio Ambiente, para generar las nuevas
estructuras se hunden embarcaciones inutilizadas a las que antes les
retiran los materiales contaminantes.
El director técnico de Zonas Costeras, José Luis Díaz, informó
que para ese propósito disponen de 27 barcos abandonados en
distintos puertos o que quedaron a disposición de tribunales.
Las próximas intervenciones se realizarán en la Península de
Paraguaná, al occidente, la Bahía de Turiamo, en el centro, y Araya,
al oriente del país.
Además de repoblar esas zonas, la labor ministerial va encaminada
a crear puntos para el turismo de buceo, así como barreras que
frenen posibles efectos dañinos de la industria petrolífera.
Venezuela prohibió la pesca de arrastre en marzo de 2009 por el
mal que le hacía esta práctica a los ecosistemas marinos sin que
ello permitiera un aumento de la producción.
Además de erosionar el fondo del mar, la técnica de arrastre
extraía especies no comercializables que quedaban atrapadas en las
redes.
Las nuevas políticas potencian la pesca artesanal y el estudio de
las costas para concretar proyectos paisajísticos, construir y
reordenar áreas de servicios o manejar aguas servidas.
El país realiza un diagnóstico de su litoral con asesoría cubana,
con el objetivo adicional de proteger los recursos minerales bajo el
agua, prevenir desastres y preservar la fauna marina.