Grandes
territorios en Estados Unidos, sobre todo en zonas del Golfo de
México y el suroeste, están amenazados por el riesgo de incendios
forestales dentro de los próximos cuatro meses, reporta Prensa
Latina.
También regiones boscosas cercanas a Alaska y los Grandes Lagos
tienen este año el doble de probabilidades de incubar fuegos, alertó
este miércoles el Centro Nacional Interagencias contra Desastres (CNID).
Las áreas con más posibilidad de ser impactadas radican
principalmente en los estados de California, Idaho, Montana, Wyoming
y Washington, precisaron los expertos del CNID.
Según el vocero institucional Rick Ochoa, el incremento del
riesgo se debe a un clima general más seco y caliente, y un menor
conglomerado de nieve en zonas montañosas norteamericanas.
Solamente en Alaska desde enero último las llamas han calcinado
unas 105 mil 200 hectáreas de florestas y autoridades calculan que
para fines de año otras 360 mil hectáreas serían afectadas.
Territorios del oeste estadounidense carecen de condiciones y
recursos requeridos para enfrentar estas calamidades, a pesar de la
aproximación del verano, tradicional temporada de estos fenómenos,
advirtieron autoridades.
Dirigentes y jefes de bomberos coincidieron en señalar la
incapacidad de lidiar con fuegos como los que el año pasado
devastaron amplios sectores de California.
Altos precios de combustibles, discretos presupuestos y
dificultades para contratar nuevos especialistas en extinción,
fueron citadas como las principales causas de la situación.