El gobierno ecuatoriano puso en marcha diversas acciones para
paliar los efectos de las inundaciones ocurridas en la provincia del
Napo, a causa de las fuertes precipitaciones de los últimos días.
La página electrónica El Ciudadano señala este jueves que las
intensas lluvias originaron el desbordamiento de los ríos Pano,
Misahuallí y Tena, reporta Prensa Latina.
Como consecuencia, dos personas murieron y miles han sido
damnificados.
El Instituto para el Ecodesarrollo Regional Amazónico y la
Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, son las encargadas de
coordinar la ayuda y asistencia necesarias, puntualizó ayer el
presidente del país, Rafael Correa, en un mensaje radial que envió a
los afectados.
Ambas entidades facilitarán la entrega de alimentos y demás
implementos básicos de primera necesidad como agua potable,
colchones y cobijas, detalló el dignatario.
Asimismo, se trabaja en las vías de acceso a esas regiones para
eliminar los escombros acumulados por las aguas que obstaculizan el
paso de vehículos.
Correa enfatizó que los municipios que han sido golpeados tendrán
todo el apoyo del gobierno nacional y no excluimos la posibilidad de
declarar el Estado de emergencia.
Agregó que serán asistidos todos los agricultores que han perdido
sus cosechas por las precipitaciones, a través de nuevos créditos
del Banco Nacional de Fomento.
De acuerdo con la Secretaría de Gestión de Riesgos, cerca de 15
poblados resultaron inundados por las intensas lluvias en la
provincia de Napo, en la Amazonía ecuatoriana.
"Hay unas mil familias afectadas, 15 viviendas destruidas, 13
barrios afectados", 11 en Tena y dos en Archidona, y el colapso de
dos puentes, precisó el martes esa entidad.