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Las denuncias sobre planes de asesinato al presidente venezolano,
Hugo Chávez, y los intentos desestabilizadores secesionistas en los
estados Zulia y Táchira, marcaron esta semana el espectro
informativo en este país.
El ministro para las Relaciones Interiores y Justicia, Tareck el
Aissami, advirtió que la amenaza contra el jefe de Estado es
permanente y continua, y expresó que tras la alerta por las
autoridades sectores opositores han querido banalizar las denuncias.
A principios de mes Chávez suspendió un viaje previsto a El
Salvador para la toma de posesión de Mauricio Funes, tras llegar
informaciones sobre una llamada operación V, organizada por
elementos terroristas latinoamericanos y ex militares golpistas
venezolanos.
Aissami reveló que una vez recabada toda la información por los
organismos de inteligencia se pudo determinar que la operación
contra Chávez tenía alta planificación, "con elementos dispuestos
para garantizar la materialización del objetivo".
Entre éstos mencionó a grupos paramilitares dirigidos por el
connotado terrorista
Luis Posada Carriles, quien reside en Estados Unidos, pese a
los reclamos de extradición por Venezuela.
Posada Carriles es el autor intelectual de la voladura de un
avión comercial cubano en pleno vuelo en 1976, que causó la muerte a
73 personas de varias nacionalidades.
Aunque sin dar muchos detalles, el titular de Interiores y
Justicia comentó que recientemente los organismos de inteligencia de
Nicaragua alertaron sobre otro plan magnicida contra el dignatario
venezolano.
El diputado Mario Isea, presidente de una comisión parlamentaria
especial que investiga denuncias de planes de magnicidio, manifestó
que existen pruebas para imputar por conspiración al presidente del
Frente Institucional Militar, el almirante retirado Huizi Clavier.
Manifestó que con asesoría legal se analizaron recientes
declaraciones telefónicas de este individuo y se determinó "que
existen elementos para un análisis serio por parte de la fiscalía"
para inculparlo por conspiración.
El pasado 10 de junio Isea reveló ante la Asamblea Nacional una
conversación entre Clavier y una persona identificada solo como
Edgar, de quien luego se pudo determinar que se traba del empresario
Edgar Reguetti.
Chávez, entretanto, aprobó un plan de seguridad para garantizar
la estabilidad en el país, que entre otros objetivos orienta la
construcción de bases de operaciones de la Dirección de los
Servicios de Inteligencia y Prevención en zonas estratégicas de la
frontera venezolana.
En esa zona suroccidental, los gobernadores opositores del
Táchira, César Pérez, y Pablo Pérez, del Zulia, han creado todo un
movimiento con intenciones separatistas, apoyados con grupos
paramilitares financiados por empresarios.
El movimiento conspirativo se ha hecho llamar Consejo de
Seguridad Humana y es financiado con fondos provenientes de la
Asociación de Ganaderos, Fedecámaras (empresarios) y la Cámara de
Vigilancia Privada del Táchira.