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El clima de tensión política prevaleció hoy en Irán, donde una
sesión del Consejo de Guardianes (CG) contó con la asistencia de un
sólo ex candidato a las elecciones presidenciales, mientras se
prevén nuevas protestas callejeras.
Fuentes oficiales informaron que el ex secretario del Consejo de
Conveniencia Mohsen Rezaei, uno de los tres postulados derrotados
por el presidente Mahmoud Ahmadinejad, fue el único que respondió a
la invitación de las 12 personalidades islámicas integrantes del CG.
Abbas Ali Kadkhodaei, portavoz del referido Consejo, señaló que
Rezaei presentó sus quejas a los miembros de ese órgano de élite de
la Revolución Islámica, que había invitado a todos los candidatos a
hacer sus descargos y mostró disposición a hacer un recuento del
sufragio.
Ni el ex presidente del parlamento (Majlis) Mehdi Karroubi
(1989-1992 y 2000-2004) ni el reformista y ex primer ministro
(1981-1989) Mir-Hossein Mousavi, de línea moderada, concurrieron a
la cita.
El resultado de las décimas elecciones presidenciales de la
nación persa ha sido cuestionado por los aspirantes que lidiaron con
Ahmadinejad, en particular el reformista Mousavi, cuyos
simpatizantes protagonizaron masivas protestas la última semana.
Mientras tuvo lugar la reunión del CG, era notorio el fuerte
despliegue de policías antimotines en varias zonas de Teherán ante
anuncios en Internet de seguidores de Mousavi de repetir las
protestas callejeras, pese al discurso del líder supremo.
El guía de la revolución, ayatolah Ali Khamenei, instó en el
sermón del viernes a la calma y calificó de terremoto político para
los enemigos de Irán los comicios, además de llamar a detener las
protestas callejeras y defender la unidad.
Khamenei reconoció que pudo haber algunos errores en el proceso
electoral, pero rechazó que haya habido engaños o robo de votos, y
exhortó a solucionar por los canales legales cualquier inconformidad
para no hacer el juego a espías israelíes y a potencias
occidentales.
Sin embargo, aunque refrendó la victoria de Ahmadinejad, sugirió
a los candidatos impugnar y revisar el desenlace del acto electoral
por vías legales ante el máximo órgano legislativo nacional, que se
asegura recibió más de 640 quejas de supuestas violaciones.
Aunque el Consejo de Guardianes no está legalmente obligado,
estamos listos para el recuento del 10 por ciento de los votos al
azar en presencia de representantes de los candidatos, expresó
Kadkhodayi.
Sin embargo, para algunos sectores populares iraníes el discurso
del guía supremo en las plegarias del viernes cortó severamente
cualquier compromiso sobre las disputadas elecciones, al declararlas
válidas y expresar respaldo a Ahmadinejad.
Amplios estratos de la sociedad iraní, por otro lado, recordaron
que los sondeos previos a la votación daban una ventaja al actual
jefe de Estado muy superior al 63 por ciento registrado
oficialmente.