Más de 35 millones de metros cúbicos (m3) de agua han perdido las
presas de la provincia de Guantánamo durante el último cuatrimestre,
debido a la baja de las precipitaciones en el Alto Oriente Cubano.
Azotado por la sequía desde principios de diciembre pasado, el
territorio solo almacena 295 millones de m3, para un 84,2 por ciento
de llenado, uno de los más bajos durante la actual etapa, en los
últimos tres años.
Ese descenso afecta incluso a los embalses La Yaya y Jaibo, los
mayores del territorio, los cuales se mantuvieron al borde del
vertimiento transcurrido incluso un trimestre del llamado período
seco, el cual se inicia en noviembre y se extiende hasta abril.
Esa baja comenzó a generalizarse precisamente en ese mes, cuando
los pluviómetros registraron promedios diarios de sólo 0,6
milímetros, prosiguió durante los dos primeros meses de 2009 y
persiste en marzo.
Transcurridos dos tercios de este mes, las lluvias se comportan
apenas al 28 por ciento de la media histórica para lo que va de año,
y han mermado sobremanera en la cuenca de los ríos tributarios de
esas obras hidráulicas almacenadoras.
Juan Carlos González, subdelegado de Recursos Hidráulicos explicó
a la AIN que los porcentajes más bajos se reportan en las presas
Pozo Azul y Los Asientos, del valle de Caujerí, y en la Faustino
Pérez, principal fuente de abasto de esta ciudad.
Subrayó que se cuenta con cobertura de entrega para dos meses en
ese embalse, encargado además de regular las avenidas del río
Guantánamo, causante de pérdidas millonarias durante los golpes de
agua de mayo y noviembre de 1993 y 1994.
Recursos Hidráulicos exhortó al sector estatal y residencial a
aprovechar óptimamente ese recurso, y trabaja en la eliminación de
salideros y otras irregularidades que eviten el escape del preciado
líquido.