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El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero,
consideró hoy lógica la retirada de los 623 soldados de su país
desplegados en la provincia serbia de Kosovo, cuya declaración
unilateral de independencia Madrid desconoció.
Para Rodríguez Zapatero, la decisión es algo lógico y conocido,
que en algún momento tenía que suceder, a causa de la posición de la
nación europea respecto a la soberanía de Kosovo, aprobada por su
parlamento, el 17 de febrero de 2008.
La dirección de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) criticó la decisión de Madrid, aunque el estadista español
aclaró que su nación comunicó debidamente sobre el repliegue al
secretario general del bloque militar, Jaap de Hoop Scheffer.
Todos los aspectos formales se han cumplido escrupulosa y
rigurosamente, aclaró el jefe de Gobierno.
La OTAN bombardeó entre marzo y mayo de 1999 a la entonces
Federación Yugoslava, bajo el argumento de impedir una supuesta
limpieza étnica practicada por el ejército yugoslavo contra la
mayoría albanesa en Kosovo.
El despliegue de los uniformados de la alianza atlántica, que
dividió el territorio de la provincia serbia en varios sectores,
ocurrió después de la aprobación de la resolución 1244 del Consejo
de Seguridad de la ONU, que puso fin a los ataques aéreos.
A la proclamación de la independencia por parte de las
autoridades de Pristina se opusieron Serbia y Rusia, al considerar
que tal decisión unilateral viola la resolución 1244, la cual
reafirma la soberanía serbia sobre Kosovo, y otras leyes
internacionales.
Moscú advirtió en su momento el negativo precedente creado por la
proclamación unilateral de independencia de Kosovo para una región
con diferendos fronterizos pendientes, de cuya contención se encargó
el Acta Final de Helsinki, de 1975.