Las declaraciones generaron polémica en Colombia. Mientras sectores
de oposición las destacaron y calificaron como el reconocimiento del
gobierno de Álvaro Uribe de que la política antidrogas diseñada por
Washington en Colombia fracasó, sectores afectos al gobierno
descalificaron al Vicepresidente.
"El señor Vicepresidente dijo una verdad que no puede hacer
pública ni Uribe, ni su Canciller ni el ministro de Defensa. Esa
estrategia antidrogas fracasó. No se puede combatir el narcotráfico
solo a punta de balas y bombas teledirigidas", aseguró a la AFP el
senador opositor Gustavo Petro.
A su vez, el ex director de la policía colombiana Luis Ernesto
Gilibert, rechazó la idea de Santos y dijo que de desmontarse el
Plan Colombia "debe ser una estrategia coordinada de común acuerdo
con el gobierno de Estados Unidos, pues los logros de ella son
evidentes".
Desde hace dos años el Congreso de Estados Unidos viene
recortando recursos para el Plan Colombia, acordado por los
presidentes William Clinton (1993-2001) y Andrés Pastrana
(1998-2002) para la lucha antidrogas, y ampliado por George W. Bush
al combate a la insurgencia.
Estados Unidos tiene personal militar destacado en Colombia, lo
cual es motivo de preocupación y tensión con los países fronterizos.
Según diversas denuncias, el Pentágono y la CIA dieron cobertura y
apoyo al ataque, hace un año, del ejército colombiano a un
campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, lo cual elevó la
tensión en la región y provocó la ruptura de las relaciones
bilaterales.
Según el informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización
de Estupefacientes (JIFE) de la ONU presentado en febrero pasado, el
aumento de los cultivos (de arbustos de coca, del cual se extrae la
materia prima para la cocaína) fue más importante en Colombia, el
principal productor mundial del alcaloide, en donde, según las
cifras recogidas por la JIFE en el 2008, el área sembrada aumentó un
27%.