Yo creo que el Plan Colombia cumplió ya su función.
¿Qué quiere decir eso?
Que ya no es necesario. Sé que esto va en contravía de lo que
dicen el presidente (Álvaro Uribe) y el ministro de Defensa (Juan
Manuel Santos), pero creo que es hora de que midamos el costo
político con su efectividad.
¿Qué es, realmente, el Plan Colombia?
Es una ayuda de 550 millones de dólares de los cuales la tercera
parte se va para los operadores. Nos quedan 400 millones. El 50% va
a proyectos sociales, que podríamos asumir nosotros, y la otra
mitad, unos 200 millones, sí va al Plan Colombia. Gran parte de esta
plata se gasta en gasolina y transporte.
Le soy sincero, el Plan Colombia, que nos ayudó mucho y fue muy
importante en un momento crítico, desde lo político hasta lo
policivo y militar contra el narcotráfico, ya no se necesita (¼
) el costo para la dignidad del país es demasiado grande.
¿Qué quiere usted decir?
El trato que hemos recibido por parte de sectores de la sociedad
civil estadounidense y por parte de sectores del Parlamento de ese
país es injusto con Colombia. Y le voy a decir algo más: es indigno.
Mire: como tantos y tantos colombianos yo me he sentido humillado en
escenarios donde nos maltratan.
¿Pero qué relación existe entre el maltrato que denuncia y el
Plan Colombia?
Es que un pequeño sector político que ha dominado con una imagen
negativa la visión de Colombia en el Congreso nos pide sometimiento
silencioso al atropello e inclinación reverencial o, si no, amenazan
con no dar el Plan Colombia.
¿Acabarlo no afectará la erradicación de cultivos de coca?
Nosotros estamos erradicando con plata propia. La erradicación
manual, que se ha demostrado es mucho más efectiva que la
fumigación, llegó el año pasado a 90 000 hectáreas.
¿Y terminar el Plan Colombia no significa pelear con Estados
Unidos?
De ninguna manera. Por lo que he dicho seguramente me jalará
también las orejas el Canciller, pero creo que es el momento de
evolucionar nuestras relaciones, donde el Plan Colombia ya no esté,
y diseñar una política distinta con Estados Unidos; buscar un
replanteamiento que lleve a que seamos aliados de intereses comunes,
aliados de objetivos comunes, aliados de valores comunes porque
tenemos los mismos valores democráticos, pero aliados no con la
asimetría que hay hoy en día, sino mirándonos de frente de país a
país. Con respeto mutuo. (Fragmentos de una entrevista publicada
en El Tiempo)