SANTIAGO DE CUBA.— Desde su fundación hace ya 47 años, la
programación del Festival de la Trova Pepe Sánchez se ha
caracterizado por ofrecer una visión integral de esta expresión
raigal. La gala inaugural, bajo el título Alma y espejo,
cumplió con su objetivo: integrar a sus cultores más jóvenes con los
baluartes de la tradición.
En el hermoso y simbólico entorno del Parque Céspedes, y contando
con la presencia de Misael Enamorado Dager, miembro del Buró
Político del Partido y su primer secretario en la provincia, el
espectáculo, dirigido artísticamente por Eliades Quesada, reunió a
excelentes intérpretes de varias generaciones, desde su comienzo con
la Camerata Esteban Salas, dirigida por Abel Aranda, que asumió
Perla marina, de Sindo Garay. Eduardo Sosa, presidente del
Comité Organizador, destacó: "Vamos a hacer todo lo posible porque
la trova, que para mi es una sola, se empine en los días de marzo, y
que todo trovador en Cuba y en otros lares tenga la necesidad de
venir a compartir acá en Santiago estos momentos mágicos que vamos a
ir preparando cada año".
Entre los momentos de mayor intensidad estuvieron las
presentaciones del cantautor José Aquiles, Eva Griñán, la Coral de
Música Áurea y el Septeto de la Trova. Y, como nota especial, la
evocación a Barbarito Diez en su centenario, en las voces del dúo
cienfueguero Así Son, que cantó Solloza corazón, del también
inolvidable Graciano Gómez.