Tarde de Jazz es el pretexto de la UNEAC para que el segundo jueves
de cada mes este singular género inunde al Hurón Azul, en los
jardines de esa institución. Espacio impulsado por el notable
trompetista Yasek Manzano quien cada treinta días convoca a
representativos jazzistas a desplegar sus creaciones ante un público
cada vez más numeroso.
Se han presentado, Bellita y Jazz Tumbatá, los pianistas
Alejandro Vargas y Emilio Morales, el multinstrumentista Orlando
Sánchez Cubajazz y nuestro showman Bobby Carcassés.
En la última cita Buena Vista Social Club sentó cátedra. No es
precisamente una agrupación jazzistica, pero la destreza y
versatilidad de sus integrantes Jesús Aguaje Ramos, El Guajiro
Mirabal, Idania Valdés, Rolando Luna, y otros de sus valiosos
elementos, funcionan como carta de presentación para que transiten
airosos en cualquier género.
Interpretaron antológicos temas de su repertorio como El
cuarto de Tula y Veinte años, pero el jazz se impuso
cuando invitaron a Yasek Manzano a improvisar y a descargar con su
trompeta estableciendo una original retroalimentación.
Otra exclusividad de la tarde fue cuando se hicieron acompañar en
los bongoes de Dayron Rodríguez, talentoso niño de diez años.
Cuando la sinergia entre el auditorio y los músicos se evidencia,
una buena parte del espectáculo está garantizada, entonces la
ejecución lo corrobora, como en esta ocasión donde el jazz y nuestra
música tradicional se fundieron. (CC)