La Habana colonial a la vuelta de página

ROLANDO PÉREZ BETANCOURT
rolando.pb@granma.cip.cu

Antiguo habitante de La Habana Vieja, siempre vuelvo a ella.

Plaza de Armas, proyecto de 1773.

No es intención hablar de los misterios que originan esas citas perennes con una arquitectura, su atmósfera, los rasgos de seres bienquistos atrapados allí para siempre, pero sí del nuevo cariz que cobrará el próximo encuentro, gracias a un libro invalorable para aquellos que alguna vez recorrieron la ciudad tratando de imaginar el pasado de lo que estaban viendo.

Ahí está el Castillo de la Real Fuerza, a un costado de la Plaza de Armas, en la hoy calle O¢ Reilly. Fue construido entre 1558 y 1577, pero en los años siguientes sería ampliado, modificado, perdería importancia militar con el inicio de las obras de los Castillos de El Morro y La Punta y, en 1762, luego de más de dos meses de asedio a La Habana, el ejército inglés le cae a morterazos desde la loma de La Cabaña y arruina, entre otras, las construcciones de la cubierta.

De cómo captaron nuestros antepasados el Castillo de la Real Fuerza a lo largo de casi cinco siglos nos enteraremos por La Habana desaparecida, del arquitecto Francisco Bedoya Pereda (1959-2002), publicado por Ediciones Boloña, de la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana, una obra bellamente ilustrada por la mano de un arquitecto con tanto de esa profesión, como de arqueólogo y artista.

De punta a cabo permite este estudio apreciar el talento y la pasión por el trabajo de un hombre que murió demasiado joven, lleno de planes y sin poder ver el homenaje que ahora se le rinde en forma de libro y que los implicados en el amor jurado a la ciudad mucho agradecerán.

Por supuesto que La Habana desaparecida coloca en primer plano no solo al Castillo de la Real Fuerza, sino también que se interesa por buena parte de la arquitectura civil, militar y religiosa de la colonia. Sus secuencias de dibujos exponen las transformaciones del canal de la bahía habanera, o los diferentes paisajes que en el tiempo tuvo la Plaza de Armas, o esa Fortaleza de La Cabaña donde esta joya de Bedoya se presentó en la recién finalizada Feria del Libro.

La Cabaña y El Morro: visión arquitectónica.

Reconstrucciones visuales que surgen de los trabajos investigativos realizados por el autor, tanto en Cuba como en diversos archivos e instituciones de España y que son acompañadas de planos y de una ficha técnica indispensable a la hora de emprender este viaje en el tiempo.

Las diversas etapas del Convento de San Francisco de Asís, el Teatro Tacón, el Teatro Principal, el hospital de San Lázaro, los extramuros de a mediados del siglo XIX, la Plaza Vieja¼ la visión artística de Bedoya recrea mediante excelentes ángulos, y no solo en lo general, sino también en detalles, aquella ciudad sin fotografías ni cámaras de cine de la que nuestros antepasados no pudieron dejarnos los ojos para verla.

 

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