Objetos de interés arqueológico emergieron tras la entrada a
suelo cubano, el siete de septiembre último, del huracán Ike por la
zona de Punta Lucrecia, donde funciona un histórico faro.
Materiales de posible valor para el estudio del pasado fueron
detectados por trabajadores de la estación del Centro Provincial de
Meteorología radicada en ese faro del municipio de Banes, en la
provincia de Holguín, que emite señales para la navegación segura
desde el 10 de octubre de 1868.
Consecuencia de la promoción violenta de los lechos de arena del
lugar, en la superficie afloraron objetos y otras evidencias de la
actividad humana de tiempos pretéritos, lo que fue notificado al
departamento Centro Oriental de Arqueología.
Por el carácter contingente de la situación, la entidad determinó
realizar una inspección arqueológica, a fin de lograr una valoración
inicial del sitio.
La visita al lugar permitió a los especialistas conocer un
residuario arqueológico del siglo XIX y principios del XX,
directamente asociado a las dos construcciones existentes allí, el
faro y la casa de los torreros.
Marcos Labrada, técnico del departamento Centro Oriental, señaló
que es significativo el material arqueológico encontrado en
superficie, por su volumen con respecto al área de 100 metros en que
apareció y fue clasificado de forma general como cerámica
utilitaria, vidrios y metales.
La cronología, subrayó, lo sitúa entre la segunda mitad del siglo
XIX y la primera del XX, con botijuelas de estilo tardío y metales
como los elementos diagnósticos más confiables, mientras se
recomienda profundizar en su conocimiento.