Álvaro Grass, al frente del Grupo, informó a Granma que,
hasta el momento, Holguín ha recibido unos ocho contenedores, con un
valor de alrededor de 100 000 dólares, cuyo contenido llega,
prioritariamente, a centros de evacuados de la ciudad, Gibara,
Rafael Freyre, Banes, Mayarí, Moa, Antilla, y favorece así a 1 744
personas.
Procedente de Jamaica llegaron unas 21 toneladas y 26 renglones
de alimentos —explica Grass—, que fueron enviados a hogares de
ancianos, maternos y centros de evacuados.
De República Dominicana, arribaron 10 000 planchas de zinc y 15
444 tablones para cubiertas, que fueron dirigidos a la urgente
reparación de almacenes de alimentos y bodegas del Comercio
Interior.
También se recibieron de Canadá linternas de "cranque", 350
toldos para la protección de mercancías, 33 rollos de sogas y mil
pares de guantes de trabajo.
Desde Brasil llegaron leche en polvo, harina de yuca, aceite,
frijol, azúcar y de Panamá calzado, tejidos y otros productos.
Otros contenedores provenieron de organizaciones religiosas, como
Caritas.
Hacer que estos donativos lleguen a todos, moviliza el esfuerzo
de cientos de hombres. Así, localizamos a Roberto Fernández Durán y
a Ismael Martell La O, tripulantes de una rastra de la base de Servi
Express, quienes se encargaron de trasladar a territorio holguinero
uno de los contenedores cargados con donaciones de Brasil y Panamá.
Sin importar las horas de viaje, alargadas por una rotura del
vehículo, Roberto empuñó el timón de un pequeño montacargas para
ayudar a descargar la rastra en el menor tiempo posible.
En el hogar de ancianos Pedro Vázquez, de Holguín, encontramos a
Manuel Fonseca González, de 68 años de edad, quien mueve con
asombrosa agilidad su silla de ruedas por el amplio salón del
establecimiento.
Manuel, siempre de buen humor según afirma Maritza Leyva, la
dietista del hogar, sonríe y asevera que los abuelos allí
residentes, unos 135, agradecen el aporte solidario que les llegó
desde Jamaica.
Ariel Mendoza, administrador, y Yoleinis Leyva, jefa de
enfermeras, significan la gratitud de los ancianos y los 88
trabajadores de la instalación.
La doctora Gelsis Cedeño Matos, directora del hogar materno 8 de
marzo, de Holguín, aprecia la ayuda que les permite mejorar la
variedad de las dietas a las 66 gestantes que permanecen allí.
La doctora Cedeño insiste en el valor nutricional que representan
los alimentos recibidos: refrescos, chocolate nutricional, galletas
de coco, macarela en tomate, por solo mencionar algunos de los
productos.
No serán estos los únicos donativos. Existen otros que llegarán
una vez cumplidos los requisitos para ello, informa Álvaro Grass.
Afirmar que con ellos solucionaremos los problemas sería
exagerar; menospreciar el valor que entraña el gesto es injusto con
quienes llegan con su ayuda oportunamente.
El ejemplo de miles de cubanos que desafían las condiciones más
adversas en otras tierras del mundo, en el empeño internacionalista
que enseña la Revolución, motiva ahora a millones de hermanos a
traer el aliento de solidaridad a Cuba.