Más de 15 000 jóvenes conforman las dos brigadas de trabajadores
sociales dedicadas a la prevención y reinserción social, de ellos 12
000 laboran directamente en comunidades de todo el país, el resto en
escuelas y centros penitenciarios. Sus experiencias, acumuladas
durante ocho años de quehacer, serán compartidas entre el 6 y 8 de
noviembre durante el primer Taller Nacional de Trabajadores Sociales
en la prevención del delito.
Los
trabajadores sociales constituyen una fuerza decisiva en la
prevención de los delitos.
Iraklis Salazar, miembro de la dirección nacional del programa y
encargada del frente de prevención y reinserción social, informó que
el encuentro reunirá a 300 participantes con el fin de evaluar el
desarrollo de las actuales tareas de prevención y definir las
mejores herramientas para ser más efectivos en esa importante labor.
El programa de trabajadores sociales nació estrechamente
relacionado con la labor profiláctica, a partir del cuestionamiento
de un grupo de fenómenos, recordó Salazar.
Con esta premisa comenzaron a formarse los primeros 500
trabajadores sociales, cifra ascendente hoy a 42 000. Esta fuerza
joven, además de participar de manera decisiva en la Revolución
Energética, atiende con prioridad la población infantil, juvenil,
adulta y adulta mayor. Salazar destacó en especial el trabajo con
los niños de familias disfuncionales, reclusos y jóvenes
desvinculados del estudio o el trabajo.
Norma Barrios, directora de la Escuela de Formación de
Trabajadores Sociales de Cojímar, precisó que debe ponerse ciencia a
todo lo hecho o por hacer en materia de prevención. De ahí la
importancia del Taller, donde intercambiarán jóvenes trabajadores
sociales con prestigiosos académicos para dar un salto cualitativo
en el empeño de construir una mejor sociedad.