ASUNCIÓN.–– Paraguay vive un momento histórico. Al menos así lo
atestiguan quienes en las calles de esta capital apuestan al nuevo
Gobierno que se estrenará aquí el próximo 15 de agosto, dada las
esperanzas cifradas en el mandato que asumirá el ex obispo católico
Fernando Lugo Méndez, ganador de las elecciones en este país del
cono sur el 20 de abril pasado.
La Plaza de la Independencia, frente al Congreso Nacional, recibe
los últimos toques. Es allí donde se celebrará la ceremonia oficial
de transmisión del mando presidencial. También se encuentran
engalanados la Catedral Metropolitana y otros sitios relacionados
con el importante acto cívico.
Pero en medio de tanto colorido, no escapan a los ojos del
visitante los inmensos contrastes. Muy cerca del lugar donde Lugo
jurará, se alza Chacarita, una villa miseria. Precisamente, uno de
los principales retos de su futura administración será la lucha
contra la pobreza que, según los cálculos, ronda al 50% de la
población paraguaya.
Por su parte, los principales diarios del país, dedicaron amplios
espacios en su edición del miércoles a la figura del presidente
electo, y especialmente La Nación publicó un artículo que titula:
"Lugo promete combatir contra la pobreza durante su gestión".
Para este jueves se espera el arribo de la mayoría de los
mandatarios que asistirán a la investidura, entre ellos Evo Morales,
de Bolivia; Hugo Chávez, de Venezuela; Rafael Correa, de Ecuador;
Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y Cristina Fernández, de
Argentina.