WASHINGTON,
14 de julio.— La administración del presidente George W. Bush mutila
noticias relacionadas con la muerte de sus soldados en las
ocupaciones de Iraq y Afganistán, asegura hoy el periódico The New
York Times.
Un país en guerra debe enfrentar la realidad del conflicto, sin
embargo, el actual ejecutivo opta por lo contrario, advierte un
editorial del rotativo.
De acuerdo con la fuente, la más reciente muestra de censura
gubernamental llega en el Cementerio Nacional de Arlington, donde
son enterrados esos uniformados.
En dicho lugar el Departamento de Defensa impide a la prensa
acercarse a menos de 50 metros de la sepultura de los ultimados o
muertos por otras causas en Iraq y Afganistán, donde han perdido la
vida unos 4 500 efectivos norteamericanos.
Precisa que las cosas llegaron al extremo de despedir del cargo a
la directora de Asuntos Públicos de la necrópolis establecida en
1864, Gina Gray, quien cuestionó la decisión de alejar a los medios.
Asimismo, el diario publica que el candidato presidencial
demócrata, Barack Obama, reiteró que quiere enviar un contingente
adicional de 10 000 soldados estadounidenses a Afganistán, pero
mantiene su postura de establecer un cronograma de salida de las
tropas de ocupación de Iraq, donde tres de las 15 brigadas de
combate desplegadas actualmente podrían recibir la orden de regreso
a partir de septiembre, informó The New York Times.