Sierra Maestra, 19 de febrero de 1958
Sr. Comandante
Dr. Fidel Castro
Compañero:
Debido
a la urgente necesidad y presionado por las circunstancias que
imperan, la oficialidad así como todo el personal responsable que
milita en nuestras filas, quiere hacer llegar a usted el sentido de
apreciación que tiene la tropa respecto a su concurrencia al área de
combate.
Rogamos deponga esa actitud siempre asumida por usted, que
inconscientemente pone en peligro el éxito bueno de nuestra lucha
armada y más que nada llevar a su meta la verdadera Revolución.
Sepa usted, compañero, que esto está muy lejos de ser una
movilización sectaria, que pretende demostrar fuerza de ninguna
especie. Sólo nos mueve sin que falte en ningún momento el afecto y
aprecio que se merece, el amor a la Patria, a nuestras causas, a
nuestras ideas.
Usted sin egolatría de ninguna especie había de comprender la
responsabilidad que sobre usted descansa y las ilusiones y
esperanzas que sobre usted tienen cifradas las generaciones de ayer,
de hoy y de mañana. Consciente de todo esto ha de aceptar este ruego
de carácter imperativo, algo atrevido y exigente quizás. Pero por
Cuba se hace, y por Cuba le pedimos un sacrificio más.
Sus hermanos de lucha de ideales,
Che; Juan Almeida; Celia Sánchez; Raúl Castro Ruz; Ciro Frías;
Paco Cabrera; Guillermo García; Ignacio Pérez; M. Fajardo; Vitalio
Acuña; Ramiro Valdés; Ochoa (Delio Gómez); Eduardo Sardiñas; Camilo
Cienfuegos; Raúl Castro M.; Efigenio Ameijeiras; Luis Orlando
Rodríguez; Marín; Universo Sánchez; José Quiala; Dr. Martínez Páez;
Dr. Sergio del Valle; Dr. Machado; Luis Crespo; Félix Pena;
Idelfredo Figueredo Ríos; Marcos Borrero; Horacio Rodríguez; Calixto
García M.; Reynerio Jiménez Lage; José Arias Sotomayor; Ernesto
Casillas; Fernando Virelles Íñiguez; Abelardo Colomé Ibarra;
Humberto Rodríguez Díaz; J. Diz; Hermes Cardero; Olvein Botello; F.
Villegas y Armando Velis.
Pino del Agua (II)