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Sospechosa la CIA de cometer asesinato en Uruguay

MONTEVIDEO, 18 de febrero (PL).— El Partido Nacional (PN), principal de oposición en Uruguay, resolvió hoy pedirle al presidente Tabaré Vázquez que interceda ante el gobierno de Estados Unidos para aclarar un asesinato de motivaciones políticas cometido en 1978.

Tras una reunión de la directiva del PN, uno de sus líderes, Carlos Julio Pereyra, informó que pretenden entrevistarse con Vázquez para que éste a su vez solicite a Washington desclasifique nuevos documentos sobre la muerte por envenenamiento de Cecilia Fontana de Heber.

El 5 de septiembre de 1978, la esposa del dirigente nacionalista Mario Heber cayó fulminada tras beber un trago de vino blanco procedente de una de tres botellas enviadas en forma anónima al propio Heber y a sus correligionarios Luis Alberto Lacalle y Carlos Julio Pereyra.

Las botellas llegaron con una tarjeta firmada con las iniciales M.D.N. y que rezaba "El jueves 31 al mediodía brindaremos por la Patria en su nueva etapa", pero la única que bebió de una de ellas fue Cecilia Fontana.

Recientemente, a pedido del abogado de Heber, el Departamento de Estado desclasificó información relativa al caso, pero el documento está tan plagado de tachaduras que poco o nada contribuye a esclarecerlo.

Pereyra explicó que la entrevista con Vázquez sería "para que de gobierno a gobierno se solicite una información hasta ahora negada por la CIA. Es decir, la da fraccionada y ha reservado la parte que debe suponerse la más importante, el meollo de la cuestión".

El día de la muerte de Cecilia Fontana sesionaba en Montevideo el Consejo de Seguridad Nacional, en medio de rumores de que los militares pretendían sustituir al presidente de facto Aparicio Méndez con un triunvirato conformado por el flamante comandante en jefe del ejército, Gregorio Álvarez, y dos representantes de los partidos tradicionales.

Una investigación del diario La República apunta a la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) y a grupos de ultraderecha, apoyados por la CIA y la embajada estadounidense, como responsables del homicidio.

Como se recordará, el Departamento de Estado no estaba interesado en el cese de los regímenes dictatoriales del Cono Sur latinoamericano. Uno de los grupos del PN, entre los que figuraban Heber, Lacalle y Pereyra, abogaba por el cese de la dictadura.

Extrañamente la investigación de la muerte de Cecilia Fontana fue confiada a la DNII, que sólo determinó que el vino tenía Foxdrín, un insecticida fulminante.

 

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