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Estados Unidos se dispone a apoderarse de petróleo mexicano
extrayéndolo de una zona de aguas profundas del golfo que carece de
protección en tratados fronterizos, denunciaron hoy personalidades.
La irregular situación fue planteada tanto por Lourdes Melgar, ex
directora de Asuntos Internacionales de la Secretaria de Energía como
por el senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI)
Francisco Labastida.
Se trata de los yacimientos ubicados frente a las costas del estado
mexicano de Tamaulipas en la frontera con el estadounidense Texas,
lugar en el cual se ubica la región de Perdido con una extensión de 16
mil 500 kilómetros cuadrados.
La situación surge con las inversiones hechas allí por empresas
privadas estadounidenses en el área compartida conocida como Cinturón
Plegado Perdido que les permitirá comenzar las extracciones de
petróleo en 2010.
Pero como México no ha logrado algún documento legal internacional
que impida a esas compañías norteamericanas sacar el crudo allí
comprobado, ellas ya están preparadas para hacerlo con el consiguiente
perjuicio para la parte mexicana.
El senador labastida reconoció que apenas existe un tratado firmado
en junio del año 2000, el cual delimita el área conocida como Hoyo de
Dona donde la información disponible revela la inexistencia de
petróleo.
En relación con el resto, agregó, no hay avance en las
negociaciones para la equitativa explotación de los recursos
petroleros y la empresa Shell Offshore Inc ya trabaja en la
instalación de una plataforma sumergible para alineación de tuberías.
Las inversiones de tres compañías estadounidenses que allí laboran
deben alcanzar los mil millones de dólares y ellas no van a renunciar
al negocio de extraer petróleo a pocos kilómetros de los límites
marítimos fronterizos con México, agregó la denuncia.