NAIROBI, 17 de febrero.— La Cancillería keniana rechazó la
intervención de Estados Unidos en los asuntos internos del país, y
afirmó que no aceptará presiones, ni injerencias extranjeras.
Medios de prensa locales señalan que las declaraciones responden
a afirmaciones del presidente norteamericano, George W. Bush, quien
recomendó la repartición del gobierno keniano, y son una velada
advertencia ante la visita mañana de la secretaria de Estado,
Condolezza Rice.
"Kenia aceptará apoyo pero no presión externa; animamos a
nuestros amigos a darnos consejos, pero no aceptamos que alguien nos
ponga una pistola en la sien", dijo la Cancillería, según PL.
Mientras, la incertidumbre reina en el país en espera de un
acuerdo entre los contendientes políticos, que ponga fin a la
violencia que ha costado la vida a más de 1 000 personas.