En Belgrado, el primer ministro serbio Vojislav Kostunica,
responsabilizó al presidente estadounidense George W. Bush, y
algunos países europeos, de principales instigadores de la decisión
separatista de Kosovo.
"El presidente de Estados Unidos, que es responsable de esta
violencia, al igual que sus partidarios europeos, quedarán en la
historia de Serbia en letras negras", declaró el Premier en
transmisión de radio y televisión.
Tras conocerse la decisión unilateral del Parlamento kosovar,
cientos de jóvenes serbios se manifestaron este domingo en Belgrado,
causando destrozos e hiriendo a un policía que custodiaba la
embajada estadounidense, informó AFP.
Durante un enfrentamiento, las fuerzas de seguridad recurrieron a
sus porras y a gases lacrimógenos.
Antes, los manifestantes la emprendieron con la embajada de
Eslovenia, antigua república yugoslava que ocupa la presidencia
semestral de la Unión Europea (UE), donde rompieron la puerta y
varios ventanales.
En Novi Sad, la segunda ciudad serbia, cientos de personas se
reunieron sin incidentes en la principal plaza para protestar contra
la declaración de independencia, informó la agencia Tanjug.
En la ciudad de Mitrovica, Kosovo, se lanzaron granadas de mano a
los edificios de la ONU y la Unión Europea (UE).
Despachos de prensa refieren que Estados Unidos, Francia,
Alemania, Gran Bretaña e Italia podrían ser los primeros en
reconocer a Kosovo como nuevo Estado.
Serbia rechazó la proclamación y pidió a la ONU su anulación,
mientras Rusia solicitó una reunión urgente del Consejo de
Seguridad, donde los países europeos parecían de acuerdo en obviar
la petición rusa contra la independencia unilateral de ese
territorio serbio.
Una declaración suscrita por los miembros europeos del Consejo de
Seguridad: Bélgica, Croacia, Francia, Gran Bretaña, Italia y
Alemania, además de Estados Unidos, considera la proclamación de
independencia el fin de un proceso que "había agotado todas las vías
de salida", dijo ANSA.