Los intelectuales antillanos Víctor Fowler, Margarita Mateo,
Alberto Garrandés y Gina Picart recibieron los Premios Nicolás
Guillén (Poesía) y Alejo Carpentier (Narrativa) 2008, que anualmente
otorga la editorial Letras Cubanas.
Fowler mereció el galardón por la sinceridad de su escritura y el
despego hacia la artificiosidad muy recurrente en la actual poesía.
El Carpentier en Novela correspondió a "Desde los blancos
manicomios" de Mateo, quien fue ganadora en el 2002 en el apartado
de Ensayo.
En esta edición el jurado eligió la obra por su maestría en la
conformación de un universo polifónico a partir de cuatro registros
lingüísticos distintos que alcanzan su máxima sugerencia en las
relaciones intertextuales que establece.
Por su parte Picart se alzó en la categoría de Cuento con "Oil on
canvas" libro en el cual sobresale la originalidad del tema por el
tratamiento de lo erótico, el sentido plástico enunciado en el
título, la atmósfera de temporalidad no exenta de un toque de
violencia característico de lo contemporáneo.
El tercer Carpentier galardonó en Ensayo a Garrandés por "El
concierto de las fábulas. Discursos narrativos, historia y
emigración de la narrativa cubana de los años 60".
La prosa cuidada y el estilo propio distinguieron el material que
expone una suma de líneas y tendencias, y un conjunto de modelos
interconectados como un tejido anatómico sobre lo social.
Constituye una tradición la entrega de los Premios Guillén y
Carpentier durante la Feria Internacional del Libro en ceremonia
oficial, presidida esta vez por Iroel Sánchez, presidente del
Instituto Cubano del Libro, y los miembros de los jurados, y con
asistencia de destacada figuras de la cultura nacional e invitados