La Fuerza Armada Nacional (FAN) de
Venezuela conmemoró hoy con un desfile combinado, presidido por el
lema Patria, socialismo o muerte, el aniversario 16 de la rebelión
cívico-militar encabezada por Hugo Chávez en 1992.
En presencia del presidente Chávez, vestido con uniforme verde
oliva, desfilaron civiles y militares en el polígono de la 41 Brigada
Blindada de Valencia, 158 kilómetros al suroeste de Caracas.
La acción encabezada por Chávez fue motivada por la difícil
situación que vivía el país suramericano dado el carácter corrupto y
represivo del entonces presidente Carlos Andrés Pérez.
La rebelión no logró su propósito, pero catapultó a nivel nacional
a Chávez, quien en una decisión poco habitual de los políticos de la
época asumió públicamente la responsabilidad de la acción.
Al anunciar el fracaso del movimiento, Chávez lanzó también la
frase por ahora que resultó profética, pues seis años después ganó la
Presidencia con más del 52 por ciento de la votación.
La misma frase, pronunciada en el hoy recordado como Día de la
Dignidad, es utilizada actualmente para expresar la decisión de
insistir en los objetivos de justicia social de un proyecto de reforma
constitucional rechazado en referendo el pasado diciembre.
Chávez ha dicho que con la rebelión de 1992 se inició una etapa
para terminar con el predominio de una minoría enriquecida con los
cuantiosos recursos naturales del rico país petrolero, mientras más de
la mitad de la población vivía en la pobreza.
Como medio para lograr ese propósito Chávez propone la vía
socialista, también considerada única forma de garantizar la soberanía
del país, amenazada por las apetencias de Estados Unidos por las
reservas de crudo de esta nación suramericana.
En el plano de la defensa, la concepción cívico-militar de la
rebelión de 1992 sustenta la nueva doctrina de las fuerzas armadas
venezolanas, basada en la alianza entre la población y los cuerpos
uniformados y el concepto de guerra de todo el pueblo.
Ese enfoque estuvo presente hoy en el desfile, con participación de
militares y civiles, precedido por vuelos de helicópteros y aviones,
entre ellos los recién adquiridos Sukhoi, de fabricación rusa.