Agencias de la ONU en Congo Democrático,
Rwanda y Burundi asisten hoy a pobladores de esos países víctimas de
un terremoto con magnitud de seis grados en la escala de Ritcher y
saldo preliminar de 34 muertos.
Fuentes de la misión de las Naciones Unidas en la República
Democrática del Congo (RDC) precisan que el sismo afectó en particular
las localidades de Bukavu, Goma y Kabare, en el noreste congolés.
El representante especial de la ONU en la RDC, Alan Doss, ordenó a
las agencias del sistema de Naciones Unidas respaldar el trabajo de
las autoridades locales y ayudar a la población y a los heridos, que
se calculan en unos 300.
Según fuentes de esa misión, conocida como MONUC, el temblor causó
un número indeterminado de muertos y heridos, y numerosos edificios
resultaron dañados en la RDC y las vecinas Rwanda y Burundi.
La Organización Mundial de la Salud y el Fondo de Naciones Unidas
para la Infancia comenzaron la distribución de botiquines, tiendas de
campaña y agua potable en el país.
Entretanto, un equipo de evaluación de la ONU en Rwanda viajó a la
localidad de Rusizi para valorar el impacto del seísmo en esa región,
considerada la más golpeada por el fenómeno natural.
Las fuentes de la ONU indicaron que un segundo terremoto sacudió
varias horas más tarde Rwanda y ocasionó más muertes y destrucción.