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El gobierno ecuatoriano prioriza hoy la atención a los damnificados y
evalúa los daños causados por las intensas precipitaciones que
anegaron unas 80 mil hectáreas de los territorios de la Costa.
Los ministros de Agricultura, Walter Poveda, y de Vivienda, María
de los Ángeles Duarte, recorrieron la víspera zonas afectadas por la
crecida de los ríos de la cuenca baja de la provincia de Guayas, en el
suroeste del país.
Poveda visitó Puerto Inca, El Triunfo, La Troncal y una zona
cercana al río Chimbo en Naranjito, donde prometió el apoyo
gubernamental para resarcir los daños y ayudar a los agricultores a
reiniciar las labores tras la perdida de sus cultivos.
Puntualizó asimismo la disposición del Banco Nacional de Fomento de
renegociar los préstamos otorgados a campesinos de la zona.
El titular anunció que elaborarán un plan de acción para cuando las
aguas bajen proveer de insumos y semillas a los perjudicados.
Su colega de Vivienda visitó por su parte la localidad de Vuelta
Largo, donde visitó las casas dañadas y destruidas, y se comprometió a
facilitar los recursos necesarios para reparar y levantar nuevas
edificaciones.
Según estimaciones preliminares, unas 80 mil hectáreas de cultivo
quedaron inundadas, pero las peores afectaciones se concentran en
Guayas, donde la crecida de los ríos Bulubulu y Chimbo anegaron unas
60 mil héctareas de tierra.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, declaró el viernes último
la emergencia en la zona de la Costa y destinó 10 millones de dólares
para atender a los miles de evacuados y resarcir los daños.
A pesar de esta situación, los ecuatorianos de la Sierra y ciudades
no afectadas por las intensas lluvias continúan de fiestas por el
carnaval, que este fin de semana se celebró en Ambato y Guaranda, las
capitales de las provincias de Tungurahua y Bolívar, respectivamente.