Cine y política

ROLANDO PÉREZ BETANCOURT
rolando.pb@granma.cip.cu

El cine puede tener una función política e ideológica, y de desnudar tal matrimonio se han encargado los especialistas a lo largo de los años. Serio ejercicio del desmenuzamiento mediante el cual salen a flote las intenciones más elaboradas y, no pocas veces, debidamente enmascaradas.

Norris, o mejor dicho, Texas Ranger.

Un cine como reto al análisis, lo mismo de críticos que de espectadores.

Cine y política a lo largo de más de cien años del invento de las imágenes en movimiento, cine y política desprendiéndose de la elaboración de una trama¼ y he aquí que de pronto lo serio del asunto se contamina, describe una cabriola, salta al vacío y se convierte en un sainete difícil de digerir para aquellos desvinculados del factor espectáculo que signa todo lo concerniente a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

Sylvester Stallone contra Chuck Norris, así mismito como lo leen, enfrentándose en las primarias, enrolados en la carrera para la elección de los candidatos presidenciales. O mejor, Rambo vs. Texas Ranger. Ambos veteranos victoriosos, en el plano fílmico, de la guerra de Vietnam, sugiriendo, apoyando fervientemente, a quién consideran debe optar por las riendas del país.

Stallone, a unos días de estrenar su último Rambo y de reconocer que a los 61 años de edad utilizó la hormona del crecimiento humano para lucir imbatible en la película, clama ante las cámaras de televisión que le "gusta mucho" el republicano John McCain, "un héroe, un duro" (como su Rambo) de la guerra de Vietnam".

Chuck Norris, por su parte, sale en defensa de la desteñida campaña de Mike Huckabee, antiguo gobernador de Arkansas y pastor, alguien que se define como "conservador" con mayúsculas y muy preocupado por la inmigración ilegal y la pérdida de los valores religiosos.

Chuck Norris, que una vez combatió frente a Bruce Lee y que en Desaparecido en combate, aquel bodrio de los años ochenta, fue también a un Vietnam de cartón y yeso a rescatar prisioneros norteamericanos, colgó un video en Internet donde se desgarra y clama por el voto en favor de Huckabee. Las imágenes son tan espectaculares que el sitio ha batido récords de visitantes y el pretendiente ultraconservador bendice la hora en que el viejo karateca fue a echarle una mano.

Ante tal arremetida, fue el mismo John McCain, ¡aspirante a presidente!, quien respondió durante un acto de su campaña electoral en West Palm Beach, Florida: "Ten cuidado Chuck Norris, Sylvester va a por ti. Va a por ti y te va a encontrar. ¡Más te vale correr! ¡Chuck, puedes correr pero no puedes esconderte!".

A esta altura del duelo mediático es de suponer que, a la hora de votar, parte del electorado confunda en un fundido fílmico las imágenes de McCain con Stallone y de Huckabee con Chuck Norris. Y no faltan quienes, medio en serio, medio en broma, le predicen la cartera de Defensa al reaccionario karateca en caso de ganar la presidencia el pastor de Arkansas.

Cine y política, una función muy seria.

Pero en este caso, mejor que venga otro a explicar esta comedia.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir