Con su proverbial modestia, José Milián, honrado con el Premio
Nacional de Teatro 2008, agradece la posibilidad de poder continuar
haciendo ese arte en Cuba.
Con una obra que sobrepasa las 50, entre textos dramáticos,
revistas musicales y guiones de espectáculos artísticos, este
creador es uno de los imprescindibles en el panorama actual del
teatro cubano.
Entrega total, pasión y talento han signado a Milián como actor,
autor o director en su repertorio figuran piezas como La reina del
Bachiche, La ópera de los tres centavos o La toma de La Habana por
los ingleses.
Otros de sus títulos inolvidables son Maestra vida, En el viejo
Varietés, Las mariposas saltan al vació, Mamíferos hablando con sus
muertos o Si vas a comer espera por Virgilio.
Confiesa que en su primera juventud decidió que el teatro sería
su hogar y los teatristas su familia y como la fidelidad es otro de
sus dones a ello se dedicó en cuerpo y alma.
Milián es también un destacado pedagogo, director de la compañía
Pequeño Teatro de La Habana y a él deben su formación como artistas
generaciones de actores y actrices, quienes junto a sus amigos y
admiradores provocaron una explosión de alegría al conocer la
noticia del Premio.
De fiesta está la familia teatral cubana por ese galardón a uno
de los más sobresalientes de sus hijos, quien en plena efervescencia
creativa, proyecta nuevas puestas en escena e inéditos textos
dramáticos.