MATANZAS.— La colocación de 98 interruptores de circuitos de
distribución le reporta a esta provincia un beneficio sustancial en
materia de electricidad, en tanto permite disminuir en más de un 25%
las interrupciones primarias que llegaban hasta 300 en un mes.
Sin haber concluido la renovación, los matanceros aprecian las
incuestionables mejoras. Dichos interruptores tienen la ventaja de
solucionar por sí mismos fallas que con anterioridad requerían la
presencia del especialista.
Otra buena noticia es que la provincia ha eliminado 769 zonas de
bajo voltaje, y solo restan 280. Marcha en la vanguardia el municipio
de Ciénaga de Zapata, a punto de completar el programa.
Además, lo realizado en los circuitos de distribución permite
cierto alivio en la inestabilidad del voltaje, padecida en no pocos
hogares, y disminuye las pérdidas eléctricas en las redes. A la par se
sustituyeron más de 1 200 transformadores, y 10 700 postes. De igual
manera se instalaron 183 000 breakers en viviendas y 35 000 metros
contadores.
Esas mejoras, explicó Rafael Benítez Toledo, director técnico de la
Empresa Eléctrica provincial, son expresión de las tareas
desarrolladas por la Revolución Energética aquí, las cuales rinden
positivos frutos en materia de ahorro y calidad del servicio, en los
sectores residencial y estatal.