Los orígenes de esa industria, fundada por nuestro Comandante en
Jefe Fidel Castro, estuvieron vinculados, particularmente con la
fabricación de elementos para sistemas de riego por aspersión. Luego,
la llegada del periodo especial provocó la pérdida de suministradores
y mercados, y su producción quedó reducida a cero.
La recuperación de cilindros para el envase de gas, la conformación
de cubos, manipuladores para persianas y otros artículos diversos,
propios de una pequeña industria, estuvieron entre las alternativas a
las cuales apeló la empresa años más tarde en un arduo intento por no
convertirse en un todo ocioso.
Fue en el 2004 cuando esta productora, con sede en el municipio de
Manzanillo (conocida por ALUMEC), encontró en las obras de la Batalla
de Ideas, el camino ideal para salir de la depresión económica.
Con vasta experiencia y deseos de salir adelante, su colectivo
emprendió la reconversión tecnológica para fabricar perfiles de acero
galvanizado.
De ese año a la fecha tal esfuerzo se tradujo en procesar cerca de
4 000 toneladas de chapas galvanizadas para más de 60 000 módulos de
carpintería elaborados en 14 entidades de la Industria Sideromecánica.
Entre los resultados de la etapa, aparecen la fabricación de vigas
para más de 8 000 techos y de tejas acanaladas en cifra superior a las
5 000 cubiertas de viviendas y otras instalaciones construidas en la
zona oriental del país.
Todas las obras del sector de la Salud en Granma tienen carpintería
de aluminio fabricada en Manzanillo. Centros de genética, escuelas y
Joven Club de Computación reciben también beneficio de esta fábrica,
cuyos planes de venta y facturación muestran balance favorable.