CIENFUEGOS.— Luego del concurso y el trabajo de entidades y
organismos del territorio, las instalaciones del balneario de Rancho
Luna y su área de playa recobran el esplendor natural y arquitectónico
de antaño tras los severos daños ocasionados por el huracán Dennis.
Este centro turístico es visitado por más de 80 000 veraneantes
como promedio por día los fines de semana, buena parte de los cuales
proceden de los ocho municipios cienfuegueros y de otros territorios
de las provincias centrales más cercanas.
Entre las principales mejoras constructivas se cuenta la reparación
capital de un módulo de diez cabañas para el disfrute de trabajadores
destacados. De igual forma se remodeló el restaurante ahora más
práctico y con moderno mobiliario, al tiempo que su cocina se equipó
con fogones de más eficiente tecnología.
La recuperación de un ranchón campestre multipropósito y anexo a él
tres nuevas capacidades habitacionales se incorporan al alojamiento de
la villa turística. Y en un plazo mayor se prevé disponer nuevamente
de las taquillas y los baños de agua dulce, tan imprescindibles para
las estancias cortas.
A todo el esfuerzo, se suma el rescate de antiguas instalaciones de
servicio gastronómico con variadas ofertas para el visitante. Además
de concentrar este tipo de atención en centros apropiados se logró
eliminar la diseminación de quioscos de variados diseños por todo el
litoral, en detrimento de la estética ambiental.
Una de las edificaciones en desuso hoy funciona como discoteca para
el disfrute de buena música, competencia de bailes y otras
atracciones, muchas de las cuales están organizadas por promotores del
Palacio de la Salud en Cienfuegos, agrupados alrededor del Proyecto
Sombrilla, dirigido a la prevención de enfermedades de transmisión
sexual entre los adolescentes.
También a disposición de los bañistas está la opción de casas de
campaña de diferentes capacidades y modelos, las que pueden ser
alquiladas por los interesados en moneda nacional para montar en
determinadas áreas reservadas para este fin.