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Agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) violaron la
constitución estadounidense y pisotearon la inmunidad legislativa
cuando requisaron la oficina del congresista William Jefferson,
decretó hoy una corte del Distrito Columbia.
El tribunal estipuló que el Departamento de Justicia debe devolver
los documentos de valor obtenidos en la incursión a las habitaciones
del Capitolio, pero dejó una brecha para retener algunos papeles
secundarios.
Los jueces defendieron de forma unánime la potestad del FBI para
requisar a funcionarios del gobierno, pero cuestionaron el proceder de
los agentes, que negaron al representante demócrata la posibilidad de
separar sus documentos de las pertenencias del Congreso.
El allanamiento de la oficina de Jefferson en 2006 intentó
finalizar 16 meses de investigaciones para determinar si el legislador
aceptó sobornos por un valor de 500 mil dólares o tramó para
enriquecer a sus familiares.
Durante las pesquisas, los agentes descubrieron 90 mil dólares en
un congelador de la casa del político en Louisiana, procedente de una
remesa de un empresario africano del sector de las telecomunicaciones,
según los cargos de la fiscalía.
El sospechoso, quien retuvo su puesto en la Cámara baja pese al
escándalo, alegó que su caso respondía al interés de crear una
distracción para evadir procesos legales en contra de funcionarios
republicanos.