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Rusia desvinculó hoy la proposición de utilizar conjuntamente con
Estados Unidos el radar antimisiles de Gabala, Azerbaiyán, de un
reconocimiento a la existencia de una amenaza proveniente de Irán.
La Federación rusa no cree que exista una amenaza proveniente de
Irán, tal como afirma Estados Unidos, aseguró el viceministro de
Asuntos Exteriores Serguei Kisliak.
El centro de radiolocalización de Gabala es un instrumento de
predictibilidad y control de la situación, añadió.
La proposición rusa no significa que reconozcamos la existencia de
una amenaza proveniente de Teherán, sino que con ella confirmamos
tener instrumentos eficaces que han funcionado durante años, dijo el
diplomático en rueda de prensa.
Esta iniciativa expuesta por el presidente Vladimir Putin en la
Cumbre de los ocho países más industrializados (G-8) cierra el paso a
los pretextos de Washington para militarizar el este europeo.
La idea de compartir la información de esta estación de radares
ubicada en la ribera del Caspio deja sin justificación el argumento de
proteger a Europa de hipotéticos cohetes iraníes con medios
estratégicos norteamericanos desplegados en Polonia y República Checa.